Pocos trabajadores en la Isla versus el resto del mundo

Nuestra Isla goza de muchas distinciones a nivel mundial.  Una no muy célebre es la de ser uno de los países donde mas desempleados abundan por milla cuadrada. Esto se los debemos a los hombres porque las mujeres tienen  tasas de participación de empleo comparable con muchos países  del mundo.

La poca laboriosidad fue reseñada en el artículo,  Trouble on Welfare Island, publicado por la revista The Economist, el 25 de mayo de 2006.  En dicho artículo se traía el ejemplo de Aguadilla donde el periodista de la revista notó poca actividad económica y mucha actividad social en los banquillos de la plaza del pueblo. Aquel reportaje encendió a muchos aquí; pero no está muy lejos de la realidad.

El artículo hizo referencia al estudio del Brookings Institution y el Center for the New Economy en Puerto Rico publicado bajo el nombre -Restoring Growth in Puerto Rico en 2006.  Este estudio es sumamente abarcador y contó con la colaboración de 16 economistas incluyendo 4 de la Universidad de Puerto Rico.

Entre la data tabulada  se  encontró que en el 2000 casi el 70 % de la población en Puerto Rico no trabajaba. Es decir si a esa fecha habían 4 millones de habitantes en la Isla, 2.8 millones no trabajaba. Pero claro no todos pueden trabajar,  algunos están retirados, otros son muy jóvenes.

Lo más patético es el caso de los hombres. Solo el 57 %  de los hombres en este país trabaja o les interesa buscar trabajo.  Aparentemente la vagancia se ha institucionalizado pues en una encuesta solo el 35 % de estos hombres indicaron haber trabajado en los últimos 5 años.  Dicho de otra manera el 65% de los hombres que no trabajan o buscan trabajo, no lo hicieron por los últimos 5 años. Es importante señalar que la gran mayoría de los hombres que componen este grupo vienen del sector con la  escolaridad mas baja. Las estadísticas demuestran que mientras mas educación formal tiene el hombre, mas probabilidades tendrá de participar en la fuerza trabajadora.

Según el  reporte del Censo federal correspondiente al 2005, el por ciento de personas Puerto Rico entre 16 y 64 años que están en el mercado laboral  era de 56.5.  La participación laboral en la Isla continua muy rezagada  en comparación con 50 estados de la nación norteamericana que tienen sobre 70% de participación.  De hecho  el  promedio nacional  es de 75.3%.

Esto no tiene que ver con desempleo. La cifra de desempleo se obtiene restando el número el total de la participación laboral del número de empleo disponible. Es decir que si más personas trabajaran en Puerto Rico, el desempleo se incrementaría; quizás se duplicaría o triplicaría.

¿Que hacen con su tiempo los que no trabajan?  Algunos pelan la pintura de los bancos en las plazas; como lo vio el reportero del Economist.   Otros se quedarán en sus casas frente al televisor. Los más activos forman parte de la comitiva que recibe a los boxeadores y las ‘reinas’ o a los políticos.  Muchos  van al salón para sacarse las cejas; y otro grupo se asegura estar en lo último con el regetón y ‘hangeo’ en la playa  o en  Plaza. También están los que se dedican a actividad delictiva.

Porcentual mente las mujeres tienen tasas normales de participación de empleo y cuando no trabajan afuera, lo hacen en sus hogares. De hecho,  la actividad principal que reportaron las mujeres que estaban fuera de la fuerza laboral era – el trabajo en la casa. Para los hombres fue  estar incapacitados.  En efecto el 25.6  % de los hombres que no trabajan se reportaron incapacitados. Una incidencia dos y media veces más que el promedio en los Estados Unidos.

¿De que vive el que no trabaja? Pues, todos los años el gobierno federal envía a  Puerto Rico 14 billones de dólares.  Como llega a la persona esos fondos? De muchas maneras. Por ejemplo en  la Isla 1 de cada 10 adultos menores de 65 años  recibe seguro social. Para el 2005, el programa de asistencia nutricional (PAN) tenía  un presupuesto asignado  de 1.4 billones de dólares y más de 500,000 familias en nómina. Hace tiempo que el PAN provee el 28% del ingreso personal del Puertorriqueño. Además el WIC  provee anualmente 140 millones de dólares en asistencia nutricional y cuenta con más de 200 mil participantes.

Muchos economistas- incluyendo los autores del estudio de Brookings- opinan que la pobre participación laboral de los hombres se debe a las transferencias económicas federales  que lejos de incentivar el trabajo, crea dependencia.  Esta dependencia impide el progreso.

Los fondos del gobierno son limitados y no siempre van a estar ahí.  Los economistas sugieren que en vez de utilizarlos para mantener a un sector de la población en vacaciones permanentes,  se podrían destinar a fortalecer la empresa privada. Así se crearían más empleos y se incrementaría el ingreso por persona.  También se ha sugerido condicionar el recibo de los fondos a que los beneficiarios hábiles trabajen.

Lejos de ponernos a la defensiva y querer manipular datos para adornar la situación actual, usemos este conocimiento para mover al país de la  dependencia a la independencia económica.

%d bloggers like this: