Nuevas empresas aportan pocos empleos

Proponer la creación de nuevas empresas para reducir el desempleo es una estrategia poco efectiva.  Esta  es una realidad sustentada por  estudios recientes  incluyendo uno  por investigadores de la Universidad de Chicago y otro comisionado por el SBA. Estos revelan que las pequeñas (particularmente las nuevas) empresas crean muy pocos trabajos y que al final estos no se traducen en una disminución en la tasa de desempleo porque- entre otras cosas-  muchas de las nuevas empresas desaparecen antes de los cinco años. Por una puerta entran trabajadores y por otra se van.

Es importante distinguir entre emplear y crear nuevos empleos. Las pequeñas empresas cargan con gran parte de empleos en Puerto Rico y es importante que el gobierno ayude a mantenerlas saludables.  No obstante, esto no significa que estén creando o vayan a crear nuevos empleos.

¿Por qué tan pocos empleos? A menudo estas empresas se forman para agrupar servicios profesionales; o por dueños que buscan calidad de vida y ser jefes.  También están las que se crean por necesidad; el llamado auto-empleo;  En todos estos casos, los dueños nunca pensaron crecer o les interesa.

Las investigaciones reflejan que – de todas  las empresas- las que impactan positivamente el mercado de empleo son aquellas en expansión; las que algunos denominan de ‘alto impacto’.  Son empresas más productivas que el promedio, con una fuerte presencia en el mercado que operan;  desean crecer y  actúan para lograrlo.

En Puerto Rico, las estadísticas reflejan una marcada diferencia entre la cantidad de empleos que produce una empresa  en expansión  versus los que produce una recién creada.  En el 2008  empresas en expansión crearon 142,990 empleos; nuevas empresas tan solo  36,708 empleos.  En el 2009  las de expansión crearon 130,926 empleos contra  solo 35,089 que generaron las nuevas.  En el 2010 el patrón es similar 135, 473 y 29,044.  Cabe señalar que el balance de empleo fue negativo pues al final se eliminaron más  trabajos de los que se crearon. Con relación al auto-empleo,  no ha crecido el número.   Aun con los múltiples programas federales y estatales para apoyar este sector, no hay un aumento real desde  hace 12 años.

El  estudio de la Universidad de Chicago (Hurst & Pugsley, 2007) analizó una muestra de las compañías creadas entre 2004 y 2008.  El resultado fue que solo el 3%  añadió más de 10 empleados durante dicho periodo;  y la mayoría se fue a  la quiebra.

Según el estudio del  SBA (Tracy, 2008) , hay en promedio, unas 350.000 empresas de alto impacto en los EE.UU., Ello  representa el 6,3 por ciento de todas las empresas en la economía.  Son empresas que generan todos los puestos de trabajo netos en la economía y su capacidad de creación de empleo es en gran parte inmunes a las expansiones y contracciones del ciclo económico.    De 1994 a 2008, la economía de EE.UU.  hubiese perdió cerca de 16,3 millones puestos de trabajo si no hubiera sido por la contribución de las empresas de alto impacto.

Debemos seguir protegiendo la pequeña y mediana empresa evitando más burocracia, reglamentación y presion de las  foraneas- que aunque generar mucho empleo-  se llevan el dinero.  En cuanto a apoyar fuertemente a las nuevas empresas,  ciertamente hay  un grupo  que desde su inicio tienen la  misión crecer y expandir.  Son las que no están pensando en fondos federales, contratos politicos o subsidios como requisito para iniciar y desarrollarse.   Este tipo de empresa tiene una misión comercial a largo plazo y creará empleos (directos e indirectos) pues el desarrollo es parte de su dna.

Si el gobierno de Puerto Rico piensa  reducir el desempleo con nuevas empresas, tiene que saber que no todas  son creadas iguales y enfocarse en las que- con mayor probabilidad  generarán el volumen de empleo necesario; sustentado y a largo plazo.

 

 

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