Lo que absolutamente tiene que saber sobre la disciplina

La disciplina en el empleo es un asunto legal.  Patronos que no entiendan esto innecesariamente se exponen a  reclamaciones de mucho dinero . Empleados que no le prestan atención a una acción disciplinaria están jugando con su empleo. Sea usted un patrono o un empleado, lo peor que puede hacer es dar o recibir  la acción  sin medir las consecuencias legales.

No me canso de decirlo porque continuamente veo que el escenario se repite.   Surge un problema con un empleado y el patrono toma acciones a la ligera,  en ocasiones  sin medir las consecuencias,  o actuando precipitadamente.  Igualmente pasa con el empleado.  Toman decisiones que a la larga las terminan pagando con el trabajo.

Si usted representa una organización sepa que:

  1. La disciplina es un asunto legal.  Podemos hablar de muchos conceptos de recursos humanos, motivación y compromiso pero,  si la disciplina propicia o  termina en una reclamación, la ley pasará juicio sobre los procesos que usted siguió. Cuando estos no se ajustan a los parámetros legales, la empresa se expone a perder mucho dinero.
  2. Busque asesoría. Hay muchos consultores laborales con vasta experiencia en recursos humanos y quienes merecen el mayor respeto. Pero… si el asunto  tiene que ver directamente con leyes laborales, busque un abogado laboral. Al final será el abogado quien defenderá la empresa;  y el caso se gana con la consulta preventiva. Pídale referencias al abogado, nombres de organizaciones que ha representado. Pregúntele que tipo de transacciones ha manejado; cuantos juicios y/o arbitrajes ha visto y cuales han sido los resultados.
  3. Enfatice la prevención. El momento de consultar es antes de tomar acción.  Es muy difícil deshacer decisiones mal hechas; a menudo ya está el daño hecho.  Muchas veces el problema estriba en como se manejó la situación;  y es que en el detalle está la prevención.  Un documento mal redactado, una reunión sin las personas adecuadas, una acusación infundada, testigos mal interrogados- estas y muchas otras contingencias pueden echar todo a perder. Las situaciones que surgen son interminables y continuamente terminan el el tribunal   tergiversadas. Los errores los pagará el patrono.
  4. Capacitación. Si usted es la persona que habrá de diciplinar a un empleado, aprenda los principios básicos que rigen la ley de despido y la disciplina progresiva.  Esto tiene utilidad para defender la empresa incluso en casos de discriminación y represalias. El mismo abogado laboral puede  dedicarle unas horas y darle una charla introductoria para que comprenda el marco legal dentro del cual usted debe disciplinar.
  5. Documentar.    Lo mas importante en la disciplina es la documentación.  La regla general es que lo que no está por escrito no existe.   Esto se complica porque la disciplina es generalmente escalonada y si no consta en el expediente el primer paso, va tener problemas documentando el segundo y el resto.  Usted no se dará cuenta del problema hasta que surge la contingencia legal. Asegure que la disciplina sea   por escrito, contemporánea y haga referencia a reglas escritas. A propósito, es fácil detectar cuando se le está haciendo un expediente a un empleado.

Si usted es empleado y se le disciplina:

  1. No se desborde.  Muy a menudo, el empleado que recibe una amonestación, se molesta sobremanera y asume una actitud hostil o incluso agresiva.  Nada gana usted rehusando firmar o recibir el documento.  Como quiera lo van a guardar en su expediente. Un exabrupto puede empeorar la situación y provocar disciplina adicional.  Recuerdo un empleado que lo estaban velando para terminarle el empleo y  encontraron el momento perfecto con uno de esos exabruptos.  No caiga en esa trampa.
  2. Persona problemática. Evite el estigma de persona conflictiva. Esto puede implicar no contestar todos los señalamientos que se le haga.  Hay otras maneras.
  3. Busque asesoría.  Dependiendo de la etapa de la disciplina, usted tendrá distintas opciones.  Si considera que aun  puede salvar el trabajo, las estrategias será muy distintas que si piensa que lo van a cancelar.   Es importante procurar asesoramiento adecuado para su situación.  Como regla general si el asunto ocurre en el contexto de un posible despido, busque un abogado laboral.  Si la situación no está en esa etapa, posiblemente el asunto tenga que ver con la actitud/ capacidad suya o la de su supervisor, el no tener las prioridades claras o que la empresa  no le brinde el apoyo necesario.   Personas capacitadas para asistirle incluyen aquellas con experiencia dirigiendo los recursos humanos de una empresa, los que tienen  conocimiento de la conducta humana en el trabajo, coaches ejecutivos con experiencia o incluso abogados conocedores del manejo de los recursos humanos y los negocios.
  4. Sea realista. La soga parte por lo más finito.  Como dijo un gran pensador, si no podemos cambiar las cosas, nos queda aceptarlas de corazón o alejarnos de ellas.  Difícil que usted pueda cambiar a su supervisor, pero tal vez pueda mejorar la relación.  No obstante, entrar en una batalla psicológica con quien usted entiende es su adversario es perder el tiempo. Sea realista. Si no ve resultados, acepte la situación mientras pueda y obtiene otro trabajo.  Recuerde que es mas fácil re-emplearse mientras trabaja que estando desempleado.

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