Las querellas del procedimiento sumario: emboscada legal

Los patronos siguen cayendo en la trampa que les tiende la ley Núm. 2; ello a pesar de que fue aprobada hace mas de cuarenta años. Esta ley, conocida como el ‘Procedimiento Sumario’ se utiliza en Puerto Rico para tramitar reclamaciones laborales en contra de los patronos.

El procedimiento es my parecido al ordinario civil pero contiene unas particularidades que lo hacen muy peligroso para el demandado insospechado. El peligro mayor es no contestar la demanda dentro del término provisto por la Ley- 10 o 15 días dependiendo de donde se presenta la acción judicial y se notifica la misma: “[la querella deberá ser contestada] dentro de diez (10) días después de la notificación, si ésta se hiciere en el distrito judicial en que se promueve la acción y dentro de quince (15) días en los demás casos . . ..”

Un ejemplo típico es el caso Teresita Cabrera V. Zen Spa, 2006 TSPR 150. Aquí una ex-empleada demandó a su patrono por despido injustificado, licencia por vacaciones y enfermedad acumulada, bono navideño, ley Cobra y otras infracciones. Cuándo el patrono falló en contestar la demanda dentro del término permitió de 10 días, la demandante movió al tribunal para que se dictara sentencia a a su favor.

El Tribunal dicto sentencia confirmando la decisión del tribunal inferior y solo la modificó a los efectos de “ordenar la celebración de una vista en rebeldía en la que se presente la prueba que sea necesaria para realizar los cálculos pertinentes a los remedios solicitados. Por tanto, devolvemos el caso al Tribunal de Primera Instancia para la continuación de los procedimientos”.No importó si los reclamos de la demandante eran válidos; o que la contestación a la querella se presentara apenas cuatro días después del período prescrito; o que había una serie de reclamos complejos unidos en la demanda por lo que se requería tiempo considerable responder; o que había confusión en cuanto a si era un proceso ordinario o sumario (dando razón a pensar que era un caso ordinario).

Lo único que importó era que el patrono había contestado la querella después del décimo día.Una situación similar le ocurrió a la empresa Diversified Petroleum Institute la cual apela una sentencia del Tribunal Superior Sala de Bayamón, ordenando pagar $153,000 a favor de un empleado por haber contestado la querella tarde. Este patrono se une a muchos otros apelantes que intentan librarse de sentencias en rebeldía por simplemente contestar tarde una querella. En la trampa caen muchos, incluso aquellas empresas que tienen acceso a bufetes de abogados especializados. Esta  empresa no es caso aparte, se le unen muchas otras, según un breve estudio que hice en un año en particular, situaciones similares surgieron con todo tipo de empresas incluyendo bancos.

Originalmente aprobada en 1964, la ley es una criatura de nuestra legislación protectora del trabajo y aunque tiene un propósito loable- el acelerar los procesos judiciales laborales- falla consistentemente en lograr su cometido; atropellando en su camino a patronos que ignoran sus ramificaciones. La ley falla porque una vez el patrono cumple con el periodo inicial para contestar la demanda, el caso no avanza mucho mas rápido que el civil ordinario.Mejor que explicar en detalle las disposiciones de la ley Núm. 2 y sus excepciones, es mas importante para mi lograr que el patrono reconozca el riesgo que acarrea este tipo de demanda (denominada y titulada generalmente como “querella”) y si algún día recibe una , que contacte un abogado inmediatamente.

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