¿Es su buen empleado mal supervisor?

Muchas veces ascendemos a puestos de supervisor a empleados  que han demostrado saber hacer el puesto que ocupan en excelencia.  Pensamos que si el empleado sabe hacer su trabajo a la perfección; podrá supervisar con éxito a otros que hacen lo mismo.  Nada más lejos de la realidad.

Un buen empleado no hace un buen supervisor.  Las destrezas de un supervisor son muy distintas a las que se requiere de una persona que no supervisa. Al momento de considerar ascender a una persona, debemos ser cautelosos para no colocar a la persona ascendida en una posición que no este capacitada y termine siendo despedida por no reunir los requisitos.  No es conveniente para la empresa ni beneficioso para el empleado.

Ya se han identificado ciertas competencias críticas para que una persona pueda ser un buen supervisor. Estas incluyen:

  • Manejo de tiempo. A parte de saber como hacer el trabajo, la persona debe tener la habilidad de manejar su tiempo (separar horario para atender los empleados, planificar, evitar distracciones) y poder trabajar pro-activamente a base de planes de trabajo con una agenda a largo plazo pero a la vez capaz de responder a situaciones urgentes no planificadas.  Esto requiere poder trabaja a base de prioridades (saber distinguir entre objetivos críticos y secundarios de la organización,  los suyos y los de su equipo).
  • Preocupación genuina.  No solo se trata de hacer el trabajo.  El supervisor exitoso se preocupa por el bienestar de cada miembro de su equipo y  provee un espacio donde cada  empleado se siente confiado de que en la empresa  hay alguien que realmente le importa su bienestar.
  • Desarrolla. Un gerente exitoso consistentemente brinda apoyo y retro-alimentación a su equipo – cada individuo- para asegurar que se espera de ellos,  como hacer el trabajo mejor, como  y porqué deben ser exitosos. Busca además que la empresa le de a su equipo oportunidades de desarrollo y aprendizaje cuando existen. Esto requiere un compromiso continuo para evaluar el trabajo de su personal,  reunirse regularmente y darle seguimiento a los asuntos discutidos.
  • Reconoce.  El supervisor  se asegura de reconocer al empleado que hace  buen trabajo frecuente y consistentemente. Esto ayuda a saber que es y no es importante y brinda un sentido de logro y compromiso con la empresa.
  • Delega.  El supervisor exitoso evitar el micro manejo y delega para ser más eficiente y potencia a su equipo dándole riendas a su opinión, creatividad y autoridad (con responsabilidad) para que sus empleados  puedan manejar y completar el mayor numero de situaciones posibles
  • Conversa y confronta. Atiende con firmeza asuntos delicados.  El supervisor sabe atender conflictos sin complicar más las cosas; sabe como mediar entre empleados con soluciones inteligentes y mover las personas de las excusas hacia la acción y la responsabilidad.
  • Trabaja en equipo.  El supervisor exitoso no solo sabe mover a su equipo sino trabajar con otros equipos en la empresa  para mejorar la eficiencia operacional.

Al momento de considerar una persona para la plaza de supervisor es conveniente evaluar al empleado más allá de sus destrezas técnicas y considerar sus capacidades de liderazgo y gerencia.  Se evitará muchos problemas.

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