Doctrina patrono sucesor: Nuevo caso favorece empresas

Que pasa con los empleados de una empresa en Puerto Rico cuando se vende la operación o los activos a otra empresa.  De eso se trata el caso Román Velasco v. Ramón Lugo, del 7 de abril de 2010. Son dos supermercados de dueños distintos.  Uno cierra operaciones y el otro las abre en el mismo lugar. Este caso toca la figura del patrono sucesor.

La doctrina del patrono sucesor se incorporó jurisprudencialmente en Puerto Rico procedente del derecho común estadounidense, para atender situaciones en que una operación comercial cambia de dueño y es preciso determinar los derechos de los empleados frente al nuevo patrono.  Cuando la  doctrina de patrono sucesor se aplica, se entiende que un patrono que sustituye a otro por transferencia de activos o fusión corporativa asume las obligaciones contraídas por el anterior.  Evelyn Rodríguez v. Petrie Retail, 2006 TSPR 56.

En este caso el nuevo propietario recluta dos empleados del  negocio anterior pero antes que concluya el periodo probatorio los despide.  Estos demandan a ambos supermercados por despido injustificado.

Todo comienza cuando el dueño del supermercado Mr. Lugo/ Selecto vende los activos de su negocio a otro individuo el 25 de abril de 2003.  Los activos vendidos fueron el local, el inventario, equipos y la plusvalía del negocio. Dos días antes Mr. Lugo despide a sus empleados.

Un mes más tarde el  comprador abre el Supermercado Napo; fecha en que además recluta a  dos ex­- empleados de Mr. Lugo quienes son despedido antes que concluyera su periodo probatorio.

En el caso de Mr. Lugo, la Ley 80 (Ley de Despido) expresamente autoriza el despido justificado por cierre.  Por lo tanto, al cerrar sus operaciones Mr. Lugo no tenía que compensar a los empleados que despidió.   Por su parte, Supermercado Napo entendió que no tenía que pagar indemnización por despido  a los empleados que había reclutado ya que los había cancelado antes que concluyeran sus periodos probatorios.

El Tribunal Superior y el Apelativo coincidieron en que la transacción se asemejaba al traspaso de un negocio en marcha bajo la Ley 80. El Art. 6 del referido estatuto dispone –en lo pertinente- que “[e]n el caso del traspaso de un negocio en marcha, si el nuevo adquirente continúa utilizando los servicios de los empleados que estaban trabajando con el anterior dueño, se les acreditará a éstos el tiempo que lleven trabajando en el negocio bajo anteriores dueños”. 29 L.P.R.A. Sec. 185f

Por lo tanto Supermercado Napo no podía cobijarse bajo el periodo probatorio pues los empleados que había reclutado – para propósitos de la ley- no se consideraban  empleados nuevos; tenía que compensarlos por despido injustificado conforme al tiempo de empleo contado a partir del comienzo de su empleo con el supermercado anterior, Mr. Lugo.

El Tribunal Supremo revoco todo y resolvió  que no existía un traspaso de un negocio en marcha o que el adquiriente fuese un patrono sucesor.  La doctrina de “patrono sucesor”, permite- en ciertos casos- imponerle responsabilidad a nuevos propietarios de operaciones adquiridas por fusión corporativa o transferencia de activos; en cuyo caso se estima que el nuevo patrono asumirá las obligaciones pertinentes contraídas por el anterior. Bruno López v. Motorplan, 134 D.P.R. 111 (1993).

La doctrina de patrono sucesor

Para que aplique esta doctrina, debe existir una “similaridad sustancial en la operación de la empresa y continuidad en su identidad antes y después del cambio corporativo. Piñero v. Int’l Air Serv. of. P.R., 134 D.P.R. 111 (1993) Se considerarán los siguientes factores para determinar la aplicabilidad de la doctrina: (1) la existencia de una continuación sustancial de la misma actividad de negocios; (2) la utilización de la misma planta para las operaciones; (3) el empleo de la misma o sustancialmente la misma fuerza obrera; (4) la conservación del mismo personal de supervisión; (5) la utilización del mismo equipo y maquinaria y el empleo de los mismos métodos de producción; (6) la producción de los mismos productos y la prestación de los mismos servicios; (7) la retención del mismo nombre; y (8) la operación del negocio durante el período de transición. Piñero v. Int’l Air Serv. of P.R.

En el caso de Napo, se continuo la actividad de del negocio de supermercado, se utilizó el mismo establecimiento, los equipos e inventario.  También se utilizaron varios de los empleados anteriores.  No obstante el nombre cambió,  la operación estuvo cerrada por un mes y el personal de supervisión cambió.

Moraleja, evite ser conejillo de indias, si va a adquirir o vender un negocio, tenga una estrategia clara y consulte a su abogado laboral para protegerlo porque la ley frecuentemente se interpreta del color que uno la mire.

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One thought on “Doctrina patrono sucesor: Nuevo caso favorece empresas

  1. Luis Tirado

    Excelente página!!! Los felicito

    Sobre el caso de patrono sucesor cual es la cita de Román Velasco v. Ramón Lugo

    Gracias,

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