Despido constructivo puede ser justificado

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¿Hasta donde puede una empresa hacer cambios a los términos y condiciones de un empleo sin entrar en problemas legales con el empleado? Este tema tiene muchas variantes pero se ha discutido en repetidas ocasiones dentro del contexto de una renuncia forzosa o constructiva.

En el caso Figueroa Rivera v. El Telar 2010 TSPR 59, la señora Figueroa  demandó a la empresa El Telar por despido injustificado. Ella alegó que su  re-ubicación de Guayama Mall a Mayagüez a consecuencia del cierre de la tienda en Guayama fue un despido forzoso o constructivo(o renuncia involuntaria) porque su trabajo se tornó muy oneroso a consecuencia de dicho traslado.

Ella alegó que otra gerente de mucho menos antigüedad cuya tienda también había cerrado (3 días después) había sido trasladada a Juana Diaz, un pueblo mucho más cercano que Mayagüez.  Aunque el Tribunal Superior de Guayama ordeno el pago de la mesada ($24,000), y el caso fue confirmado por el Apelativo, el Tribunal Supremo revocó;  entendió que aunque el traslado pudo haber sido oneroso, no necesariamente lo convertía en un despido constructivo.

En Vélez De Reilova v. R. Palmer Bros., Inc., 94 D.P.R. 175 (1967), el Tribunal Supremo reconoció que los actos voluntarios e injustificados de un patrono dirigidos a obligar al empleado a renunciar, constituyen un despido cuando la única alternativa razonable para ese empleado es la renuncia. Arthur Young & Co. v. Vega III, 136 D.P.R. 157 (1994).  En Soc. De Gananciales v. Royal Bank de P.R., 145 D.P.R. 178 (1998),  el Supremo resolvió que el despido constructivo surge cuando el empleado renuncia motivado por ”actuaciones del patrono, tales como: la imposición de condiciones onerosas de trabajo, la reducción de salario, el descenso en el puesto, entre otras”.

Para que se configure el despido constructivo o tácito, tienen que existir unas actuaciones del patrono dirigidas a forzar al empleado a renunciar. Debido a que esta doctrina describe un despido funcional, que no es otra cosa que un despido disfrazado de renuncia, se requiere una actuación injustificada y deliberada por parte del patrono.  Se requiere: (1) uno o más actos voluntarios por parte del patrono; (2) motivados por una razón ajena al legítimo interés de salvaguardar el efectivo desempeño de la empresa, o por una motivación que pueda calificarse como caprichosa, arbitraria e irrazonable; y (3) que se cree una condición onerosa para el empleado que fuerce inevitablemente la renuncia a su puesto.

Para el 24 de agosto de 2006 e la empresa El Telar le solicitó a Figueroa , que se reportara a trabajar a la tienda El Telar del pueblo de Mayagüez, por motivo que se iba a cerrar la tienda donde ella trabajaba en Plaza Guayama, por razones económicas y de reorganización de la empresa.  En respuesta Figueroa  solicitó que se le asignara a la tienda de Guayama Pueblo donde ella había comenzado, pues la gerente de dicha tienda tenía menos antigüedad en la empresa. En particular, la gerente de la tienda de Guayama Pueblo llevaba trabajando en la empresa cinco (5) años y Figueroa, llevaba  dieciocho (18) años.

El Telar no aceptó re-ubicar a Figueroa por antigüedad en la plaza de gerente de Guayama Pueblo y ésta, tuvo que renunciar a su empleo pues le era oneroso trasladarse a Mayagüez.