Supremo de Puerto Rico le pasa larga factura laboral a colegio

Recientemente el Tribunal Supremo resolvió el caso Whittenburg v. Iglesia Católica, 2011 TSPR 137.  En su decisión (incluyendo una disidente) de 100 paginas el Supremo emite una de las opiniones  más abarcadoras en años recientes.  Lo de abarcador no es porque se abra nuevo campo legal si no porque la opinión   trata sobre un empleado catalogado como contratista independiente y discute una amplia gama de temas  que están muy presentes en el diario vivir de las empresas de Puerto Rico- periodos probatorios, contratos temporeros, despido injustificado, Ley 80, Fondo, SINOT y ACAA.

El caso de Whittenburg  involucra a un maestro de una escuela que – aunque era empleado, lo tenían trabajando con un contrato de servicios profesionales que se vencía y se renovaba cada cierto tiempo. Durante sus vacaciones tuvo un accidente automovilístico.  Estaba en juego la reserva de empleo de ACAA dado que la empresa argumentaba que el maestro era un contratista independiente y no un empleado; a quien por cierto se le canceló su contrato.  Al final,  el Supremo resolvió que el contrato no era valido y que la verdadera relación era una de patrono-empleado a tiempo indeterminado; en otras palabras que era un empleado regular.

Hoy en día las empresa que  contratan a empleados como contratistas es porque se la está jugando o por una ignorancia inexcusable.  Digo  inexcusable porque  Puerto Rico tiene muchísimos profesionales capacitados para orientar a las empresas  en el campo laboral   (abogados en el campo  y cierto personal experimentado en recursos humanos).  Claro hay que pagar por ese servicio y  los buenos recursos cuestan pero a veces, por ahorrarse una peseta la empresa pierde un dólar.

El momento de llamar a su abogado laboral no es cuando lo emplazan;  es con tiempo- cuando le surgen dudas a la empresa y se puede trabajar de manera preventiva.  Así es que se evitan demandas que cuestan  y conllevan enormes riesgos monetarios. Con tanta reglamentación, las empresas deben tener un abogado con mucha experiencia en el campo laboral y de empleo que pueda evaluar la situación actual de la empresa y elabore recomendaciones para trabajar anticipando situaciones y poder consultar  cuando surjan situaciones delicadas.  La manera  más efectiva de evitar reclamaciones laborales es teniendo el asesoramiento de profesionales en el campo.

Cualquier abogado laboral experimentado le puede decir a una empresa en que circunstancias  un empleo probatorio es válido; cuándo se puede hacer un contrato temporero; como redactar estos contratos y que cosas hay que tomar en cuenta;  qué es un contratista independiente y como estructurar la relación para que sea realmente independiente; si es que se puede.  A pesar de estos recursos a su disposición,  muchas empresas seguirán contratando empleados con despreocupación; sus jefes pensando que son más listos que nadie o ilusos, usarán un contrato enlatado pensando que nada pasará; y seguirán lloviendo las demandas.

Presione el enlace para leer el caso Whittenburg.

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