Banco obligado pagar 186 mil a empleado catalogado exento

El Tribunal Supremo confirmó una sentencia mediante la cual un banco tuvo que pagarle a una ex-empleada la suma de $186,000 por horas extra mas una cantidad igual en penalidad. Eso además de otras partidas. Véase caso Malavé Serrano, 2006 TSPR 63.

La reclamación surgió porque la persona reclamaba que no era una empleada exenta y por ende tenía derecho al pago de horas extra. Como el banco la tenía catalogada como una empleada exenta, no procedía el pago por horas extras.

Las empresas en Puerto Rico no tienen que pagarles tiempo extra a los denominados empleados exentos- mayormente esto se refiere a los ejecutivos, administradores o profesionales. A estos empleados tampoco les aplican las disposiciones sobre el pago de vacaciones ni enfermedad.

Estar exento no tiene que ver con el hecho que uno sea denominado supervisor. Un empleado puede ser supervisor y no estar exento. La condición de exento la determina el salario y las funciones del empleado. Las tres categorías de empleados exentos más comunes – ejecutivo, administrador o profesional – las define en Puerto Rico el Reglamento Núm. 13 emitido por el Departamento del Trabajo; el cual proviene a su vez de las definiciones creadas bajo la ley Federal de Normas Razonables del Trabajo (FLSA). Este reglamento fue enmendado recientemente; siendo la ultima versión la denominada Quinta Revisión.

En el caso de Malavé Serrano, la definición en controversia fue la de Administrador; un título que de por sí trae confusión pues no trata de administradores si no mas bien de personal administrativo. Por eso es que en Ingles el término se denomina ‘Administrative’ y no ‘Administrator’. Al decir administrador puede entenderse que se refiere al que administra; categoría que corresponde a la definición de Ejecutivo. La excepción administrativa presupone que el empleado devenga un salario no menor de $445 semanal (antes era $295). Que desempeña trabajo de oficina o trabajos fuera de oficina que no son de naturaleza manual; “estando el trabajo directamente relacionado con las normas de la dirección de la empresa o con las operaciones generales del negocio del patrono o de los clientes del patrono”. Además el empleado debe usual y regularmente ejercer “discreción y juicio independiente con respecto a asuntos de importancia”.

En el caso que nos ocupa, el trabajo de la demandante era entre otros:

  • Relacionarse con los realtors y desarrolladores con el propósito de que le generaran negocios al banco y como resultado de ello, obtener ingresos.
  • Atender clientes que llegaban al Banco y les orientaba sobre las diferentes alternativas de préstamos hipotecarios; recopilaba información personal y financiera, analizaba; necesidades y, ofrecía los productos adecuados.
  • La decisión de si un cliente cualificaba o no para determinado producto, se hacía a base de la información del cliente, las políticas del Banco y las leyes aplicables.
  • La demandante completaba el expediente del potencial cliente con la documentación necesaria, evaluaba sus deudas y realizaba otras funciones dirigidas a procesar el préstamo (como tramitar estudios de título e informes de crédito).

El Tribunal entendió que la querellante no ejercía discreción y juicio independiente real y sustancial sobre asuntos de consecuencia para el banco a pesar de que tenía potestad para determinar si un cliente cualificaba o no para un préstamo y no era una mera “procesadora de datos”. Ahora, con la enmienda reciente la decisión del Tribunal cobra mayor vigencia porque la definición específicamente que la discreción y juicio independiente sean “con respecto a asuntos de importancia”.

Otro punto importante que el Tribunal no exploró fue que la demandante no ejercía funciones relacionadas a la administración de su empresa o la de los clientes de su empresa. El trabajo de la demandante se enfocaba en la producción de préstamos hipotecarios.

Cuando el Reglamento 13 habla de labores que estén directamente relacionadas con las normas de la dirección de la empresa o con las operaciones generales del negocio del patrono o de los clientes del patrono se está refiriendo a que las tareas tienen que estar enfocadas en la administración del negocio de su patrono o de los clientes del patrono; ello distinto al área de producción o ventas donde la demandante se encontraba destacada.

En realidad la demandante no realizaba funciones de administración. Por ejemplo, en un negocio al detal, están las personas que trabajan en ventas. Sus tareas son impulsar los productos o artículos que vende el negocio para generar ganancia. En dicho establecimiento también puede haber personas cuyo trabajo es manejar el negocio en sí; la nómina, el itinerario de trabajo y vacaciones, las relaciones con los bancos, las compras, la contabilidad y la planificación financiera. Entonces vemos dos renglones separados- la producción y la administración y/o gerencia.

Para ser exento, el empleado administrativo tiene que trabajar principalmente en el renglón de administración y/o gerencia.Consistentemente los tribunales en EU han determinado que si el empleado está inmerso en la producción de los bienes y servicios de la empresa, el empleado no se considera un empleado administrativo exento. Mas aún el reglamento 13 recién revisado requiere que esa intervención administrativa sea “con respecto a asuntos de importancia”. Por lo tanto, la demandante no podía ser considerada exenta bajo la categoría de “administrador”.

Cabe señalar que la Sec. 541.203 (b) del reglamento federal que interpreta la excepción administrativa, contempla como ejemplo una situación similar pero no igual a la demandante:

Employees in the financial services industry generally meet the duties requirements for the administrative exemption if their duties include work such as collecting and analyzing information regarding the customer’s income, assets, investments or debts; determining which financial products best meet the customer’s needs and financial circumstances; advising the customer regarding the advantages and disadvantages of different financial products; and marketing, servicing or promoting the employer’s financial products. However, an employee whose primary duty is selling financial products does not qualify for the administrative exemption.

El ejemplo anterior ilustra el caso de un empleado en la industria de los servicios financieros que se considera administrativo aunque vende productos porque:

  • Tiene discreción y juicio independiente en asuntos de importancia pues recopila datos y evalúa situaciones personales particulares financieras. Indudablemente la planificación financiera personal es un asunto de importancia para cualquier persona. En el caso de la demandante, ella trabajaba esencialmente el área hipotecaria y el juicio independiente y discreción que ejercía no tenía la misma importancia o ámbito pues para ella los parámetros estaban preestablecidos a base de la política del Banco y la ley.
  • Su labor principal no es venta; si lo fuese estaría descalificado de la excepción. Por el contrario, el empleado trabaja mayormente en la administración de los bienes personales de los clientes de la institución.En el caso de la demandante, ella no trabajaba en la planificación o administración financiera del cliente si no en un área muy limitada y enfocada principalmente en ventas; de lo cual dependía sus ingresos.

Otra situación ilustrativa es el caso de los ajustadores de las compañías de seguros. Recientemente el Tribunal Federal del Noveno Circuito de Apelaciones resolvió en Octubre 26, 2006 que los ajustadores estaban exentos bajo la categoría administrativa. Este personal utiliza programas computarizados para estimar perdidas y con guías y políticas establecidas ajustan las reclamaciones que presentan los asegurados.Véase además Rolón v. Charlie Car Rental, Inc., 148 D.P.R. 420 (1999) donde el tribunal resolvió que la discreción y juicio independiente tenía que ser real y sustancial sobre asuntos de consecuencia.

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