Al Cambiar de Empleo Asegure su Plan ‘B’

Muchas personas que cambian de trabajo no le dan la consideración necesaria a una imperante posibilidad – ¿que pasa si las cosas no salen bien? ¿Hay un plan ‘B’? De esto le quiero comentar.

A lo largo de estos años he visto distintos escenarios que no terminaron bien;   personas que se mudaron de Estados Unidos a Puerto Rico, otros que cerraron sus empresas o dejaron puestos bien remunerados en búsqueda de mejores oportunidades con un conocido, amigo o familiar.  De repente, lo que pareció una buena idea en principio resulto ser un desastre.  La persona  confronta problemas en su nuevo trabajo pero ya no hay marcha a tras. Las razones pueden ser muchas -conflicto de personalidades, discrepancia de expectativas, promesas rotas, dificultades con el mercado, problemas legales, etc.  De repente lo que se ve en el horizonte es la calle y la fila del desempleo.

Tal vez usted estaría en mejor posición si antes de aceptar el nuevo trabajo hubiese explorado algunas consideraciones y elaborado un plan alterno.  Recuerde que si no le va bien difícilmente podrá regresar al empleo anterior y obtener uno nuevo tardará meses o años sin garantía de que el trabajo sea al mismo nivel.  Aquí les ofrezco algunas consideraciones:

  •  No se deje llevar por espejismos de prosperidad.  Sea objetivo al evaluar la oportunidad.  A veces vemos lo que queremos y no lo que realmente hay; y recuerde, si usted no está del todo satisfecho(a), a veces es mejor el malo conocido que bueno por conocer.
  • Preserve su confidencialidad a toda costa.  Evite que su patrono se entere que está buscando trabajo.  Tenga cuidado con las autorizaciones que usted firme en la solicitud de empleo. Considere dar poca información o no divulgar la identidad de su empleo actual (explicando su preocupación) en lo que se genera un interés más concreto de la  otra empresa.
  • Considere la cultura de trabajo. La cultura o manera en que se hacen y se dicen las cosas varían entre lugares de trabajo. Evalué el ambiente de trabajo que más se ajusta a su manera de ser e investigue si se asemeja al lugar donde le interesa ir. Pregunte a personas que trabajan en dicho lugar.  Recuerde que en cada lugar de trabajo se respira un aire diferente. Algunos son más pesados que otros.
  • Conozca los colegas y supervisores; particularmente con quienes va a trabajar. Puede que el que le está haciendo la oferta no sea con quien usted va a ínter-actuar.  Averigüe quien será su jefe inmediato y considere entrevistar personas que trabajan con el (ella). El(Ella) será quien hará la diferencia en su día de trabajo. Si va a supervisar personas indague un poco más de quienes son y no olvide sus pares; entreviste personas a su nivel jerárquico para que tenga una impresión concreta de antemano.
  • Conozca la empresa. ¿Que tan solida está? Qué tan fuerte es en el mercado?  ¿Que compromiso si alguno tiene con la comunidad? ¿Quien es su líder, en que cree? En el portal de tribunales puede ver las demandas en las cuales se ha visto involucrada anteriormente la empresa y por qué razones.  Personas litigiosas deben levantar una bandera roja.
  • No se deje nublar la mente por títulos.  El título no hace la cosa y puede ser una excusa para darle más responsabilidades y no mucho más beneficios.
  • Sepa las funciones concretas. Conozca bien cuales son las funciones que ejercerá- donde cuando, como; y con que recursos dispondrá. Analice bien que demandas adicionales el nuevo trabajo requerirá de usted.  Puede que sea un trabajo más lejos de su casa (menos tiempo libre y más gasto de automóvil); turnos rotativos; expectativa de que trabaje más horas o fines de semana;  nueva ropa y lavandería; viajes  frecuentes; o trabajo adicional para llevarse a la casa.
  • Investigue bien la naturaleza del trabajo.  Una cosa son las funciones, otra los objetivos. Solicite a la persona que le ha hecho la oferta que sea específico(a) en cuanto a los  objetivos y metas que deberá cumplir. Por ejemplo las funciones pueden ser vender pero los objetivos le dirán cuanto.  Idealmente deben estar por escrito; así no hay confusión y falsas expectativas.  Mientras más específicas sean las metas, más fácil se le hará saber si podrá cumplir con ellas. Le estará haciendo un favor a la empresa- muchas veces ni los supervisores sabe o tiene metas específicas para sus supervisados.
  • Conozca los beneficios marginales.  No todo es salario.  Un buen ambiente de trabajo, con beneficios y flexibilidad puede ser mucho más gratificante que unos cientos de dólares más al mes.
  • Establezca sus requisitos antes de aceptar. El momento de negociar es antes de comprometerse con el cambio.  Si usted desea algunas concesiones tiene que pedirlas antes de aceptar el nuevo trabajo.  Una vez esté trabajando, difícilmente se las concederán.
  • Evite promesas falsas.  Asegure que todo lo que le prometieron lo pongan por escrito; de repente la gente le da amnesia.
  • Tenga cuidado con documentos de no competencia;  y otros de confidencialidad que le puedan coartar su oportunidad de trabajar en otros lugares si las cosas no le van bien.
  • Considere solicitar un paracaídas. Aunque esto se estila más para los altos directivos, nada impide que usted discuta lo que pasaría si por alguna razón a usted se le solicita la renuncia o  se le despide.  Si está desempleado, puede que esto no sea razonable pero si está dejando un trabajo de muchos años, es algo sumamente importante; particularmente si se re-localizará y hará otros ajustes importantes en su vida.  Por ejemplo, usted pudiera negociar que si se le despidiera durante los primeros dos años le pagasen determinada cantidad (por encima de lo que dispone la ley de despido).
  • Investigue a que beneficios está renunciado.  Bajo la Ley 80 de Despido de Puerto Rico, un patrono tiene que indemnizar a un empleado que es despedido injustificadamente.  Esta indemnización aumenta según los años de servicio; particularmente cuando la persona llega a los 15 años de antigüedad.  Esta protección la pierde el empleado cuando renuncia y en su próximo empleo, comienza desde cero.  Si tiene un plan 401k investigue las consecuencias de terminar el empleo.
  • Establezca un fondo de emergencia. Si no lo tiene, no es mala idea ahorrar más de lo usual en caso de que confronte problemas.
  • ¿Que oportunidades hay de crecimiento?  Si se va a ir, debe ser porque existen oportunidades a largo plazo; ¿si no para que irse?
  • Pros y contra. Haga una comparación de los pros y los contra para que le ayude a tomar una decisión objetiva.

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