Empresa publica y privada: dos alas del mismo pajaro

PJOUna consistencia estúpida es el duende de las mentes pequeñas, adorado por pequeños estadistas y filósofos y teólogos.Ralph Waldo Emerson.

El impulso hacia privatizar algunas áreas del gobierno viene de la creencia que en la empresa privada las cosas se hacen mejor. Esto no necesariamente es cierto.  La empresa pública y privada se parecen. Lo que pasa es que  las privadas tienen que buscar la manera de sobrevivir económicamente de lo contrario desaparecen. Esta incesante batalla de vida las hace actuar de manera más eficiente que el gobierno; que no tiene esta presión. No obstante, problemas internos similares a los que ocurren en el gobierno resurgen en la empresa privada. Digo esto pues muchas de las soluciones que se recomiendan en la empresa privada para mejorar aplican a la empresa pública. Si mejoráramos la organización y estructura de las agencias no necesariamente tendríamos que privatizar.  En vez de hablar de recortar agencias, pudiéramos hablar de reestructurar o reconstruir; algo que sería más beneficioso. Al final que ese mejor- aprender a administrar o tener que contratar a alguien para que nos administre?  Como quiera, si no sabemos administrar, como vamos a fiscalizar a quien le hemos delegado la administración?

Cualquier organización exitosa depende de su equipo de trabajo. De nada sirven las estructuras bonitas e imponentes. Lo que importa es el contenido- el individuo (energizado o indiferente) que le brinda el servicio que busca. La efectividad de una agencia pública al igual que en la empresa privada dependerá de la actitud, aptitud y compromiso de su fuerza laboral.

En la empresa privada los empleados leales y comprometidos son la minoría. La diferencia es que en la privada, se despiden los que no dan el grado o no se comportan. En la pública consistentemente se quedan. Este mecanismo de control en la empresa privada le da una ventaja sobre el empleo público.

No se trata sin embargo de cual es el menos malo. Existen mecanismos probados para desarrollar el compromiso de empleados. Ambos aplican al empleo público y privado.  Los legisladores no lo ven.  Solo hablan de recortar y  eso solo conlleva bajar la escala y alcance de lo ineficiente.  Es la misma “consistencia estúpida de pensamiento”.

Hay muchos otros lugares a donde mirar.  Una manera de abordar este asunto es desarrollando en el individuo un sentido de propiedad sobre su trabajo. De esta manera entenderá que si sigue las reglas de las organización, será tratado justamente (sin favoritismos, inconsistencias, capricho), tendrá oportunidad de desarrollarse y lograr una mejor vida para si y sus seres queridos (Hess, 2013). Véase además el estudio reciente, Tracking People Priorities and Trends in High Performance (Towers Watson, 2014 ).

Para que esto suceda, es esencial que la empresa o agencia tenga un norte (estrategia bien pensada) al cual su gente pueda identificarse; que atraiga a personas con valores similares y que la organización desarrolle un espacio (políticas, reglas, controles, métricas, roles, responsabilidades, colaboración) donde sus líderes (verdaderos líderes con visión independiente y compromiso social-no monigotes políticos corruptos) sean ejemplo (sin supervisores inescrupulosos, faltos de ética o incompetentes); que estos fortalezcan una cultura justa (donde se premie el buen trabajo y no se tolere la mediocridad, vagancia, negligencia y mal servicio), transparente (cero decisiones en cuartos oscuros o basadas en consideraciones externas); y donde se practica la excelencia y el mejoramiento hacia algún objetivo definido y compartido (no empujando papeles de una oficina a otra para justificar su existencia).

Malas y consistentes costumbres mantiene con vida nuestro fatal modelo de administración  publica. La renovación requiere un abandono total de estas practicas;  implica congelar  y dejar atrás para siempre  toda esta porquería organizacional.

Las buena noticias- para  las casi servibles  agencias- es que se puede hacer mucho con poco; pero hay que tener paciencia.   Este proceso no es una carrera de 100 metros; se trata de un maratón interminable pues el mejoramiento continuo es el único camino para el mundo cambiante. Lo que sí  se requiere de todos  es voluntad  y compromiso  a largo plazo.

2 thoughts on “Empresa publica y privada: dos alas del mismo pajaro

  1. Lucy Ann

    Felicitaciones por este artículo me gusto mucho el párrafo que describe que la agencia debe tener un norte y crear un sentido depropiedad y compromiso que hace mucha falta en el ámbito laboral.

  2. Mayra Matos

    Excelente análisis!!!!!!!!!!. Por lo menos tengo la satisfacción de que no era la única que tenia esta visión comparativa de ambos sectores. Creo que se debe divulgar esta reflexión para que los empleados aprendan a valorar lo que tienen,

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